¿Te gusta acudir con tu perro a bares y terrazas pero no puedes porque siempre te pone en evidencia? Piénsalo, el perro no te pone en evidencia, te pones tú mism@.

Cuando adquieres un perro, educarlo entra dentro de tus responsabilidades. Por tanto, enseñarle a comportarse en la terraza de un bar o restaurante es sólo cuestión de ponernos manos a la obra.

Como punto de partida, debemos tener en cuenta, que no a todo el mundo le gustan los animales, y por tanto, llevarlos amarrados con la correa es la regla de oro que aún muchos, aunque a algunos os sorprenda, desconocen. Lo normal, es que el perro persiga el olor a comida e intente mendigar en otras mesas para ver si recibe algo.

Por supuesto, el perro debe estar aseado y debidamente desparasitado para cumplir las normas básicas de higiene. Un perro sucio o mojado puede desprender un olor muy fuerte ,y los que están a nuestro alrededor no tienen por qué soportarlo.

Merece la pena recordar los puntos anteriores, porque los que tenemos perros, podemos llegar a inmunizarnos bastante a los olores, e incluso que se acerquen a nuestra mesa mientras estamos comiendo no nos resulta molesto.

Respecto al comportamiento de nuestros amigos peludos, a continuación voy a detallar los pasos a seguir para enseñarles a permanecer tumbados y quietos mientras disfrutamos de nuestra estancia en la terraza.

  1. Primero enseñaremos la orden de “Tumbado”. Con golosinas especiales para perros, intentaremos atraerlos para que nos sigan. Cuando hayamos conseguido su atención, acercaremos la golosina a su nariz, reteniéndola para que no se la coma. Diremos la orden TUMBA y acto seguido bajaremos la mano para que él la siga y se tumbe. Es en este momento cuando recibirá el premio. Esto puede requerir varias repeticiones pero, antes o después, dará con la tecla.
  2. Cuando hayamos conseguido que el perro se tumbe, rápidamente daremos la orden de QUIETO, pero sin movernos de su lado. Conforme vayamos entrenando este ejercicio, iremos ampliando el tiempo de espera desde el momento que das la orden de QUIETO hasta que recibe el premio.
  3. Enseñarle también los quietos a distancia, os ayudará para reforzar este ejercicio. Para ello, debe tener bien aprendida la orden de QUIETO. Debemos ir separándonos tanto en distancia como en tiempo paulatinamente y siempre finalizar el ejercicio volviendo hacia él y ofreciéndole un premio.

Recordad, que si tenéis cualquier duda sobre la ejecución del ejercicio, podéis poneros en contacto conmigo. Estaré encantada de ayudaros!

Feliz martes perre@s!!

María Morales Martínez

Educadora y terapeuta canino.

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